Mascotáctico

Cuánto debe comer un perro según su peso y actividad

Publicado el 12 de agosto de 2026

Perro mestizo de tamaño mediano de pie al aire libre, con el cuerpo entero visible
Autor: Maciek Godlewski · Licencia CC BY 2.5 · Wikimedia Commons

La tabla que trae el saco de pienso es un punto de partida razonable, no una receta exacta: está calculada para un perro “medio” de ese peso, y tu perro concreto puede necesitar bastante más o bastante menos según su actividad, su metabolismo y si está esterilizado.

Por qué la tabla del pienso no es la última palabra

Las tablas de ración suelen basarse en un perro adulto de actividad moderada y peso ideal. Dos perros del mismo peso pueden necesitar raciones muy distintas: un perro de caza que corre a diario quema bastante más que un perro de piso con paseos cortos, y un perro esterilizado suele necesitar entre un 10-20% menos de calorías que uno entero, porque el metabolismo basal baja tras la operación.

Cómo ajustar la ración con el sistema de condición corporal

El método más fiable en casa, sin báscula veterinaria, es palpar las costillas: debes notarlas con una ligera presión, sin verlas marcadas, y el perro debe tener cintura vista desde arriba. Si no notas las costillas o no hay cintura, toca reducir ración un 10% y revisar en dos semanas; si las costillas se marcan demasiado o se ven, toca aumentar. Este ajuste por observación semanal es más fiable a largo plazo que fiarse solo del número de la tabla.

Cachorros, perros mayores y perros con sobrepeso

Los cachorros necesitan pienso específico de cachorro, con más densidad calórica y calcio controlado, repartido en 3-4 tomas al día hasta los 4-6 meses. Los perros senior suelen necesitar menos calorías pero mantener la proteína, porque a partir de cierta edad cuesta más conservar masa muscular. Si tu perro tiene sobrepeso confirmado por el veterinario, la reducción de ración debe ser gradual (no más de un 10% por semana) y acompañada de más actividad, nunca de un ayuno brusco.

Repartir la ración en el día

Repartir la ración diaria en dos tomas, en vez de una sola comida grande, reduce el riesgo de que el perro coma demasiado rápido y ayuda a mantener la energía más estable durante el día, especialmente en perros activos o con tendencia a ansiedad por la comida.

Conclusión

Usa la tabla del pienso como punto de partida, pesa la ración en gramos en vez de calcular a ojo, y ajusta cada dos semanas según lo que veas y palpes en el cuerpo de tu perro. Ante dudas sobre sobrepeso, bajo peso o un cambio brusco de apetito, la revisión la debe hacer el veterinario, no una tabla genérica. Más guías de alimentación en alimentación de perros.